Historia

El oro de Vilcabamba

Panoramica desde IncatamboTras la conquista de Vilcabamba la Grande en 1572 los españoles capturaron todos los tesoros que los incas no pudieron ocultar. La pieza más destacada era una estatua de oro con la forma de un niño que representaba a Punchao, el sol naciente. Estaba ubicada en lo alto de una montaña en un espacio donde había una grieta por la que recibía y reflejaba la luz solar. Fue enviada a Felipe II y se le perdió la pista. Lo más probable es que haya sido fundida para costear los gastos de sus campañas militares.

Años más tarde, tras el descubrimiento de minas de plata de Huamaní y Huamanape cerca del nacimiento del río Vilcabamba, se creó un asentamiento minero conocido como Villa Argete la Rica; y en 1596 se autorizó el traslado a aquel lugar de la capital de la provincia, construyendo una iglesia en la nueva ciudad un nuevo tempo dedicado a San Francisco.

En principio pareció que estas minas, junto con otras abiertas en Chontavilca y Minironga, y el hallazgo oro en Usambi, convertirían a Vilcabamba en un emporio minero y las autoridades asignaron 480 mitayos para su explotación. Baltasar de Ocampo en 1610 en su descripción de la provincia de Vilcabamba destaca la abundancia de minerales de plata y de oro. Pero al poco tiempo se comprobó que el metal escaseaba y la mayor parte de los mitayos fueron trasladados a la mina de Potosí. En principio apareció alguna pepita de oro de buen tamaño, pero las vetas no resultaron tan rentables como se esperaba. En el distrito de Vilcabamba hay varios lugares conocidos con el topónimo Corihuaynachina, que significa en quechua “lugar donde ventea el oro”, lo que alude a la existencia de oro en polvo  muy mezclado con tierra, lo que hace que su explotación no sea rentable. De hecho la explotación minera en Vilcabamba que en la última década del siglo XVI pareció muy prometedora, decayó rápidamente y a comienzos del siglo XVII gran parte de los mitayos fueron trasladados a la mina de Potosí; mientras se incrementaba la producción de coca, enviada a Cusco y a Potosí y de caña de azúcar.

Hasta la actualidad se ha intentado la explotación de otras muchas minas de oro en Vilcabamba, pero ninguna de ellas resulta rentable porque se ha encontrado en poca cantidad y muy mezclado son tierra.