Cómo encontré Vilcabamba

    ¿Por qué afirmo que encontré Hatun Vilcabamba?

         El hallazgo de la "Crónica y Narración de los Incas", escrita por Juan Díez de Betanzos en el siglo XVI, aportó datos desconocidos y apasionantes sobre la historia y cultura de los incas y atrajo mi atención sobre Hatun Vilcabamba, la misteriosa capital sagrada perdida, conocida por los españoles como Vilcabamba la Grande o Vilcabamba la Vieja, buscada infructuosamente por exploradores, arqueólogos e historiadores de todo el mundo desde hacer siglos.

         Juan de Betanzos fue el primer europeo que aprendió quechua. Su matrimonio con la princesa Cuxirimay Ocllo, que había sido mujer principal de Atahualpa, lo vinculó a las panacas reales, y le convirtió en persona imprescindible en las negociaciones de la corona española con los Incas de Vilcabamba. Lo que le permitió visitar aquel territorio que resistió alzado en armas casi cuatro décadas contra la dominación española.

         La Historiadora y Doctora madrileña María del Carmen Martín Rubio, descubridora de la "Crónica y Narración de los Incas" y biógrafa de Juan de Betanzos, me informó en 1997 que había encontrado en archivos españoles otro documento del siglo XVI titulado "Memorial de apuntamiento" en el cual se daban indicaciones para llegar una población o llacta inca llamada Pampaconas, cuya ubicación era desconocida pese a su gran importancia en la historia de Vilcabamba.Ya que alli se celebraron importantes y solemnes negociaciones en busca de un acuerdo de paz entre incas y españoles.

        Animé a María del Carmen Martín Rubio a organizar conjuntamente la expedición "Juan de Betanzos 1997" para buscar aquel histórico lugar y encontramos los restos la llacta inca de Pampaconas .de 

         En aquel mismo lugar,  se preparó  el ataque final para conquistar Hatun Vilcabamba. Y de allí partieron nuestras exploraciones para reconstruir durante dos décadas la verdadera ruta histórica seguida por el ejercito español que en 1572 atacó Hatun Vilcabamba y capturó a Tupac Amaru el último Inca.

         A las órdenes de Martín Hurtado de Arbieto, con Pedro Sarmiento de Gamboa como Alférez Real y representante del Virrey, el cuerpo principal del ejército entró en el territorio de Vilcabamba cruzando el río Vilcanota en Chaullay, y por el valle del río Vilcabamba avanzó hasta Vitcos y después hasta una ciudadela inca llamada Pampaconas donde se preparó el ataque final. Desde allí avanzaron hasta alcanzar el valle de un río llamado también Pampaconas, en el cual los incas había organizado una gran emboscada en un lugar llamado Patibamba. Donde combatieron para conquistar las fortalezas de Machu Pucara y Wayna Pucara y llegaron al pueblo de Marcanay el 23 de junio.

        Desde Marcanay, durante la noche, vieron el resplandor del incendio que los incas habían provocado para destruir Hatun Vilcabamba, ante la inevitable llegada de los españoles.

         Al día siguiente, el 24 de junio, los españoles entraron en Hatun Vilcabamba a las diez de la mañana, todos a pie, porque el terreno no permitía el uso de los caballos.

         Hemos reconstruido la ruta del ejército español por el valle del río Pampaconas, y el difícil paso de Chuquillusca, que identificamos con el actualmente conocido como paso de “Roca”. A continuación contrastamos sobre el terreno la documentación del siglo XVI e identificamos la ubicación de Patibamba y las fortalezas de Wayna Pucara y Machu Pucara, donde tuvieron lugar los últimos combates.

          En el valle de Patibamba se conservan los restos de una población inca abandonada, que no estaba registrada en el catastro arqueológico del distrito. Los pobladores la conocían como Marcana y es lo que queda de la antigua Marcanay, donde el ejército descansó la noche anterior a su entrada en Vilcabamba la Grande. Desde allí vieron el resplandor del incendio provocado por los Incas antes de abandonar su último refugio, Hatun Vilcabamba. Así pues, sabíamos que estábamos ya muy cerca de la capital inca perdida.

          En Marcanay había varias tumbas saqueadas y restos de algunos edificios incas. A partir de aquel lugar proseguimos la búsqueda de restos arqueológicos de Hatun Vilcabamba, pero fue un trabajo lento y difícil porque es una zona deshabitada y cubierta de vegetación.

         A lo largo de varios años de exploración e investigación arqueológica encontramos y excavamos un área religiosa en la montaña de Yanaorqo, las fortalezas de Wayna Pucara y Machu Pucara; plataformas ceremoniales; y el núcleo de la vivienda y la casa del Inca.

         El territorio en los valles al norte del nevado Choquezafra es muy agreste, y tuvimos que prescindir de los caballos para explorarlo. Este hecho coincide con la descripción de las crónicas de la época. En los años siguientes encontramos andenes y viviendas aisladas, hasta que finalmente encontramos el núcleo de la capital inca perdida formado por un gran número de viviendas agrupadas.

         La declaración de estado de emergencia en la zona en 2012  supuso un freno temporal a nuestra investigación sobre el terreno. Por lo que tuvimos que aplazar la excavaciones previstas.  Por lo que la mayor parte de la capital Inca perdida está todavía esperando para salir a la luz, oculta bajo una gruesa capa de vegetación.

          En el amplio y deshabitado territorio que se extiende al norte del nevado Choquezafra, entre los valles de Lugargrande y Choquezafra y las montañas circundantes, estamos poniendo a la luz un gran complejo arqueológico, a ochenta kilómetros en línea recta al oeste de Machu Picchu; que, según todos los indicios y evidencias arqueológicas, es el asentamiento de la capital Inca perdida, Hatun Vilcabamba. Una zona que no fue estudiada por investigadores ni exploradores anteriores. Una gran zona arqueológica, de enorme interés natural y ecológico, que estamos seguros, es la ubicación de la capital inca perdida, Vilcabamba la Grande. 

           En esta página podrá conocer los datos y razones que sutentan nuestro descubrimiento.

     

    Entre Machu Picchu y Ayacucho

         Hatun Vilcabamba está ubicada en torno al valle de Lugargrande al norte del Nevado Choquezafra, el Apu Principal, la montaña mas sagrada de la zona.A ochenta kilómetros en línea recta al oeste de Machu Picchu y a doce kilómetros al este del río Apurímac.

         El conjunto formado por el núcleo, la zona religiosa y las áreas agrícolas que hemos encontrado tiene una extensión de una legua de largo por media de ancho, con la descripción de Vilcabamba. Esta dato coincide con la descripción de la ciudad en el documento enviado al virrey Toledo tras la conquista de Vilcabamba la Grande; según la cual, la ciudad tenía “unas cuatrocientas casas" con sus "guacas e idolatrías" en una extensión de "una legua de largo por media de ancho".

          Todas las piezas encajan. Solo nos falta acometer una nueva excavación para poner a la luz Hatun Vilcabamba.

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    2020 © Santiago del Valle Chousa